Follow by Email

miércoles, 3 de agosto de 2016

A TEÓXENO DE TÉNEDO, por Píndaro


Hay un tiempo para recolectar amores, 

corazón mio, cuando acompaña la edad: 

pero aquel que al contemplar los rayos 

rutilants que brotan de los ojos de Teóxeno 

no siente el oleaje del deseo, de acero 

o de hierro tiene forjado su negro corazón 

con fría llama y, perdido el aprecio 

de Afrodita, la de vivaz mirada, 

o violentas fatigas padece por la riqueza, 

o se deja arrastrar por la femenina osadía 

esclavo de todos sus vaivenes. 

Más yo me derrito como cera de sagradas abejas. 

por el calor mordida en cuanto pongo mis ojos 

en los lozanos miembros de adolescentes mozos. 

¡ Era cierto que tambien en Ténedo 

Persuasión y Donosura tenían su sede 

en el hijo de Hagesilao !



Píndaro (Grecia, 518 a.C. - 438 a.C.)