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lunes, 9 de junio de 2014

Lothar Matthäus, por David Alberto Campos

Lothar Matthäus es uno de los futbolistas más versátiles de la Historia: media punta, volante de creación, volante de contención, líbero, zaguero central...ninguna posición le quedaba grande. Su riqueza técnica, excelente estado físico, visión de juego y sentido posicional (el capitán alemán que más pases de gol ha hecho) lo hicieron el 10 ideal. Maradona dice en su autobiografía que es el mejor rival que tuvo en su carrera, y muchos concuerdan con él: Matthäus es, con Beckenbauer, el jugador más completo que ha tenido Alemania.

Ostenta, junto al mexicano Carbajal, el récord de más Mundiales jugados: 1982, 1986, 1990, 1994, 1998. En España 1982 jugó un brillante partido frente a Austria, que los alemanes ganaron 2 a 1. Con el pelo un poco más corto jugó en México 1986 de número 8, creando juego junto a Félix Magath y Pierre Liitbarski; anotó un golazo contra Marruecos, de tiro libre, en octavos de final, y en cuartos de final un penalty frente a México. Pero fue Italia 1990 el Mundial de su consagración: un Matthäus de 30 años, en plena posesión de su fuerza, veloz y táctico, que además hacía goles con facilidad; recordarán el golazo que le hizo a Emiratos Árabes, o los dos tantos (uno de ellos desde mitad de campo) a Yugoslavia, o el penal frente a Inglaterra. En la final, eludiendo a dos jugadores argentinos, tocó impecablemente a la derecha: Rudi Völler venía enfilado, fue derribado por Sensini y el penalty (muy bien ejecutado por Andreas Brehme) dio a Matthäus la dicha de ser campeón (y a su maestro y amigo, Franz Beckenbauer, el récord de ser campeón como entrenador después de haber sido campeón como jugador).

En USA -1994 jugó de líbero, comandando una defensa inolvidable (Kohler, Buchwald, Wagner, Sammer) y pasando a menudo al ataque: fue él quien sirvió, por ejemplo, el pase-gol a Klinsmann en el partido inaugural frente a Bolivia. También anotó frente a Bulgaria. Pese a lo avanzado de su edad (39 años) y las divergencias con el técnico Berti Vogts, su excelente estado físico y condición técnica le permitieron ser convocado a Francia-1998: fue enternecedor verlo corriendo y batallando cada balón, aún con más ahínco que compañeros más jóvenes (Jeremies, Ziege, Helmer); sus partidazos contra Irán y México corroboraron aquello de que "gallina vieja da buen sancocho". Todavía le alcanzó la batería para jugar la Eurocopa del 2000, a los 41 años.

Como jugador de clubes fue el cerebro de cuanto equipo lo acogió. Con el Inter de Milán (en donde jugó junto al inolvidable Andreas Brehme) conquistó dos títulos y una UEFA en 1992. Con el Bayern München ganó otra UEFA (1995) y fue finalista en la Liga de Campeones (1999), y obviamente, ganó ligas alemanas a granel (junto a tipazos como Basler, Strunz, Jancker, Babbel, Klinsmann, Kahn y Helmer), en una década en la que el Bayern revivió sus mejores épocas.


David Alberto Campos Vargas (Colombia, 1982)