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martes, 22 de octubre de 2013

LII

De esa manera viví el Huila en el 2007: un trabajo que se volvió una experiencia gastronómica y turística, vivencial. Un acercamiento a esa gente bondadosa que tanto había sufrido por culpa de grupos terroristas, pero que se mantenía íntegra, optimista. Eso es el huilense: fe, música, esperanza. Le debo mucho a mi tía Alba del Carmen Vargas, que era amiga de la gerente de dicho hospital (la doctora Luz Perdomo) y me avisó de esa plaza vacante. Me sentí bien esos seis meses: las condiciones de trabajo eran buenas, el salario justo y el trato a los empleados respetuoso. Terminé de escribir Umbra et Imago y un libro que había iniciado en Chile: Liberación de la Palabra. En el hospital de Tello conocí colegas excelentes, que hacían muy bien su trabajo. Recuerdo con especial afecto a María Paula Houghton, que hoy en día es ginecóloga, y a la doctora Daisy, odontóloga, que conocía a mi mamá desde hacía tiempo. Estoy también muy agradecido con las enfermeras, pues fueron sumamente eficientes. Todo el personal de salud era maravilloso, desde el conductor de la ambulancia hasta la gerente. Pude percibir una muy buena energía. Tomé nota, una vez más, de cómo las faenas del médico se aligeran si hay una sonrisa en los demás miembros del equipo. Cuando llegaba el fin de semana, usualmente iba a Neiva, a pasar donde mi tía Orfilia de Campos. Me he llevado siempre muy bien con ella. Es una mujer prudente y organizada, tan amable como su hija, mi prima Claudia Marcela, una médica excelente. Con ellas me sentía muy a gusto, pues me recibían con mucho cariño. Si había lunes festivo viajaba a Bogotá a encontrarme con mi familia. De lo contrario viajaba a Pitalito, a visitar a la familia Campos Tovar (con Héctor Félix y Socorro siempre me he llevado muy bien); o a Garzón, a quedarme con los Dussán Vargas (donde jugaba microfútbol y recordaba buenos tiempos) y visitar a los tíos Miguel y Resffa Campos (ambos llenos de anécdotas e historias familiares que se entretejían con la propia historia de Altamira y de Garzón).