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jueves, 31 de octubre de 2013

EXPERIMENTACIÓN "CIENTÍFICA" SOBRE SERES HUMANOS

La razón por la cual se creó el Código de Nüremberg sobre ética médica el 20 de agosto de 1947 está dada por las atrocidades cometidas sobre hombres y mujeres para ayudar a la Alemania Nazi y a toda su ideología. Como sujetos de prueba fueron utilizados muchos judíos, unos cuantos gitanos y polacos, así como prisioneros de guerra y discapacitados alemanes por los que nadie diera un peso. Este acto de barbarie fue encabezado por grandes venéreas, entre ellas Josef Mengele, “El ángel de la muerte”, quien, mientras estudiaba medicina y antropología en la universidad de Münich, hacía sus crueles experimentos. El tipo, al no podérsele llamar señor ni ningún otro título no despicable, operaba principalmente en el famoso campo de concentración de Auschwitz, Polonia, donde llegó a experimentar con alrededor de 1500 pares de gemelos (de los cuales sobrevivirían 200 individuos) para desarrollar sus teorías sobre eugenesia y genética; así mismo desarrolló teorías de cómo la gente afronta la hipotermia, los cambios de presión; de cómo lograr cambiar el color de los ojos (los cuales, después de abandonados por sus ahora muertos pacientes eran colgados en su habitación para deleite suyo en función de la diversa heterocromia presentada en sus pupilas) y el pelo; y hasta hizo intentos de esterilizar mujeres y crear siameses. Otros experimentos, realizados por gente tan desgraciada como el ya mencionado ángel de la muerte, fueron los de extraer huesos, nervios y músculos, y realizar trasplantes de los mismos, con la cucharadita final de no aplicarles anestesia sino más bien aprovechar la situación para documentar las reacciones del cerebro humano frente a grandes estímulos provocantes de dolor (causando disfunciones mentales en la mayoría de ellos). El “doctor” Aribert Heim, doctor muerte, y Carl Vaernet (famoso por su experimentación fallida sobre el “tratamiento” para los homosexuales, provocando la muerte inmediata del 50 % de sus pacientes y el resto dados de baja pocas semanas después) hicieron parte del elenco de esta farsa. Conclusiones interesantes basadas en estos experimentos son el hecho de que cuando un ser humano alcanza internamente una temperatura de 25 C ° a una temperatura ambiente de aproximadamente 5 grados, muere instantáneamente; que al parecer el agua de mar no puede volverse potable (los pacientes llegaron a lamer el suelo recién trapeado por causa de su deshidratación); que después de dos o tres minutos, mujeres y hombres expuestos a tratamientos radioactivos pierden su capacidad para ovular y producir esperma respectivamente; que la inyección intravenosa de sustancias (al parecer compuestas por yodo y nitrato de plata) esterilizan a cualquier ser humano, provocándole además fuerte dolor abdominal, hemorragias vaginales -ocasionalmente- y cáncer cervical (i.e., útero); entre otras. La discusión ética terminó por crear el ya mencionado Código de Nüremberg, el cual sólo avala experimentos científicos que: (1) incluyan a pacientes informados completamente del procedimiento del mismo y (2) de sus posibles nefastas consecuencias; (3) eviten el dolor innecesario y (4) las probabilidades de provocar discapacidades o muerte; se incluye también que el experimento debe ser (5) en aras del beneficio de la sociedad; (6) con previa experimentación en animales que apoyen el desarrollo del procedimiento; y (7) que el sujeto sea libre para decidir si quiere participar o si no; entre otras reglas. Sin embargo, estas leyes no se cumplirían al pie de la letra, permitiendo el surgimiento de otros crueles experimentos contra seres humanos como el popular MK Ultra (CIA) o el escuadrón 731 (Japón).
Pabellón «médico» de Mengele en Auschwitz. ESCRITO POR LUIS FERNANDO CAMPOS VARGAS