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domingo, 1 de abril de 2012

AYAHUASCA PARA EMPEZAR

Por Jeimmy Marion Penagos Gil*

En las diferentes doctrinas religiosas a las cuales pertenecen las personas, se utilizan diferentes formas de acercarse a un ser supremo o llevar una vida bajo estándares adecuados; ya que existen diferentes rituales que se realizan en el contexto religioso. En los países suramericanos las etnias que aun sobreviven también tienen sus propios rituales para alabar o tener un acercamiento con el ser supremo o con la pacha mama (la madre tierra); ya que es la proveedora de todo aquello que los seres humanos necesitan para vivir.

Uno de los rituales o ceremonias que se practicaban y que hoy en día los descendientes aun lo practican es la toma de ayahuasca, que se realiza en un lugar tranquilo rodeado de naturaleza con el supuesto fin de lograr sanación física y espiritual, también para tener visiones sobre el pasado o el futuro; cada país tiene una forma diferente de llamar a este brebaje, por ejemplo en Colombia, se le conoce como yagé, que ha sido manipulado por poblaciones en su mayoría del Putumayo, Pasto y Amazonas.

Los descendientes y sus discípulos hacen tomas de yagé por toda Colombia con un fin espiritual, aunque muchas veces en la actualidad no es utilizado como ceremonia espiritual sino como una forma de lograr alucinaciones psicodélicas y por ende tampoco lo hacen en un lugar que pueda considerarse como sagrado, en cambio de esto, se hacen los rituales en casas ubicadas en la misma ciudad.

Para tener más conocimiento de como se hace una ceremonia se entrevistaron a dos mujeres que ya tuvieron la experiencia, una de 17 y la otra de 40 años, las cuales no son descendientes directas de estas etnias por lo tanto, su consumo fue por curiosidad. La forma de conocer el yagé en ambos casos fue muy parecida, pues la mujer de 40 años hace algunos años lo había escuchado de un conocido, el cual decía que “era para una sanación del cuerpo y era muy bonito”; sin embargo cuando su hija empezó a asistir a estas ceremonias (la joven de 17 años entrevistada) tomo la decisión de ir con ella.

La joven de 17 años conoció el yagé gracias a un profesor del colegio que consumía éste brebaje hace 8 años atrás, escuchó que era una forma de sanación y tomo la decisión de “experimentar” en un momento de su vida en la cual tenia dudas religiosas y una situación anímica difícil, pues se estaba tornando depresiva; a pesar de que esto sucedió hace tres años, en octubre del año pasado ella tomó la decisión de asistir a una ceremonia, puesto que ya no tenia miedo de experimentar.

En cuanto a la primera experiencia relatada por estos personajes, se evidencian diferencias significativas para cada una. La señora de 40 años solo ha tomado hasta el momento una sola vez y reporta querer hacerlo en un futuro, pues como ella misma dijo “no se si es cuestión de fe o de que, pero sentí mucha tranquilidad después de llegar de la toma”; la hija ya a asistido a diferentes tomas y cree que es el camino que quiere seguir, también denominado como el camino del remedio.

La ceremonia a la que asistieron fue realizada en Fusagasugá (Cundinamarca), es un ambiente muy familiar, donde todos se consideran como iguales, el sitio de ceremonia es un lugar sagrado, por ende es alejado de todo lo material primando así el papel de la naturaleza.

La persona que dirige el proceso de sanación es el taita, es considerado de gran importancia; ya que es el encargado de la preparación del yagé que dura alrededor de 20 horas cocción, “el yagé es como un joropo pasado, fuerte, de color café oscuro” dice la señora. El taita es el que maneja las energías desde el altar, donde éstas son diferentes al circulo de fuego gracias al manejo de los abuelos, es por esto que no todas las personas se pueden acercar al altar, “el taita siempre esta pendiente sin necesidad de moverse porque es él quien tiene el papel principal desde el proceso de rezo”, con ayuda de las guairas, que son un ramo de viento moviéndose todo el tiempo.

Cada taita tiene sus chamanes (ayudantes y aprendices del taita, ellos son doctores y los curanderos, son médicos de tradición indígena de las tribus) y fuegueros (son los únicos que se pueden acercar al fuego gracias al camino que han recorrido), pero hay algunos que no dejan “ser”, esto se refiere a compartir conocimiento y sabiduría; por ejemplo Don Juan como lo menciona la señora, un abuelo normal de 70 años acompaño la ceremonia en el papel de taita, pues a él no le da miedo compartir conocimiento. Él puede convertir taitas y mamas lanzando información; en estas ceremonias se puede ser aprendiz, crear don se servicio, hacer conexión con el fuego, con los abuelos (son los 4 elementos, “el contexto es completo se tienen los cuatro elementos agua, aire, tierra y fuego pero el hecho que el fuego no lo pueda manejar cualquiera es porque es una responsabilidad ya que es un trasmutado de energía y de sentimientos; el fuego todo lo cambia transforma, es por experiencia o porque el fuego llama a las personas” según la adolecente), con el canto, con el rezo y con todas las cosas que contienen la sabiduría; entonces a medida que se es mas antiguo y se tiene mas temple (resistir y controlar mas las la pinta), es posible que se le otorguen a las personas mas responsabilidades o un lugar mas importante dentro de la ceremonia. Ningún taita de la tribu es indígena, son aprendices de taitas provenientes de la Amazona o del Putumayo.

La adolecente aclara “el yagé cura, enseña, te muestra cosas, porque mas que un brebaje o un remedio, el yagé es un abuelo, porque es sabio en si mismo porque tiene mucho conocimiento”, la toma del yagé puede ser considerado como un camino, por el cual se puede llegar a la senda del camino rojo, el camino de la naturaleza o el camino hacia “nuestras raíces indígenas”. Este camino de iniciación esta compuesto por tres sesiones que representan el trino (El padre representa la energía, el gran espíritu; el hijo por otra parte el profeta de la doctrina a la que se pertenezca ya sea Jesús, Siddhartha, Krishna, etc. y el espíritu santo es la energía propia); en la tercer sesión se elige que camino a seguir, que puede ser el camino de la medicina o seguir una vida normal en la que ya se obtuvo una sanación y conocimiento pero no se seguirá por la senda del camino rojo.

El camino de sanación de cada persona es particular y diferente. Al llegar al lugar del ritual, se organizan las implementos necesarios para su desarrollo; algunas personas visten atuendos que usan como protección, cuando los participantes están en el circulo de fuego, él chaman hace una pequeña introducción donde explica como se va a llevar a cabo la sesión y menciona los componentes de la preparación. Para darle inicio a la ceremonia, el taita hace una oración dando inicio a la toma.

Luego de la oración se prosigue a la osca (picadura te tabaco que posteriormente es soplada a cada persona), con el fin de hacer una primer limpieza; algunas oscas pueden ser fuertes ocasionando fuertes pintas, esto depende por lo general de cada persona. En el cuerpo, según la entrevistada, cura sinusitis, gripes, migrañas y en general enfermedades relacionadas con alergias; “Cuando se sopla es como sentir un golpe de inhalar alguna sustancia, en mi primera vez cuando llego al encéfalo vi luz, me dio sinusitis y mocos, es bueno por la limpia que produce” reporta.

En el transcurso de cuarenta minutos aproximadamente, empiezan los momentos mas elevados donde la gente puede sufrir de vomito, reportan tener frio, mareos, algunos empiezan a tener visiones psicodélicas (pintas) pero no siempre; respecto a este momento de la ceremonia, hay diferentes caminos por el cual se puede llevar el proceso(por ejemplo el desapego), este camino depende de lo que el remedio muestre, que es usualmente lo que cada uno necesita sanar; esto se hace por medio de señales del contexto haciendo una conexión con detalles específicos del ambiente, las preocupaciones o malestares personales.

Cuando se esta en los momentos mas elevados también se pueden ver energías que se acercan al circulo, se pueden ver personas, cosas lindas, cosas que no son de agrado, cuando pasa esto las personas se desencajan y tienen una pinta muy fuerte y no pueden controlar su cuerpo, por ejemplo querer gritar o salir a correr, el taita ortiga (se utiliza la ortiga por que es un elemental) para que se les pase la pinta, para centrarse, pero en el transcurso del camino se va aprendiendo a “acariciar la ortiga” y ya no duele. “pero el taita enseña a protegerse de las cosas que no se quieren, esto se hace haciendo un soplo fuerte desde el estomago y dirigido hacia eso que se esta viendo, y se pasa la pinta”.

En la primera sesión las personas no están tan pulidas, esto hace que las pintas puedan ir cambiando en el transcurso del tiempo y la sanación. Según la experiencia personal de la adolecente dice: “yo no permanecí en el fuego en la primer toma, me fui cerca a un árbol, la primera ves pinte… estuve en diferentes dimensiones, por ejemplo vi un jardín cósmico, intergaláctico, colorida y preciosa, mientras iba pensando sobre las diferentes facetas de mi sanación, veía diferentes colores - es por esto que a cada color le tengo un momento en mi vida por ejemplo el verde es mi color de protección - en un momento de la pinta vi cosas que no me gustaron cerca a mi y empecé a vomitar. En la segunda toma pinte diferentes planos de mi vida.”

A la madrugada se forma un círculo de canto, donde sé interpretan diferentes instrumentos entre estos, los tambores (latidos del corazón de la tierra) y cantos hechos al trino, música andina, católica, mantras, icarios chamanicos; estos cantos actúan como medicina, con la cual se puede tener una pinta mas fuerte, empezar la chuma (es el paso de la pinta a un trance de relajación)o simplemente centrarse.
A las 5:30 de la mañana más o menos, hay unos cuencos de cristal, posteriormente soplan una corneta; cuando todos están despiertos se ofrenda fruta y pan entre todos y el chaman dice “manos benditas que colaboren con el caldo” y el que le nace se acerca y ayuda a hacer el desayuno.

El meta de toma del yagé según las entrevistadas, mas que tener alucinaciones psicodélicas es tener es tener una limpieza como fue mencionado anteriormente; por ende las personas que toman por que es un psicoactivo pueden tener una pinta diferente, mucho más fuerte por su falta de concentración o por que los motivos que los llevaron a tomar no son los adecuados como lo son la sanación o al manejo de las energías; en este mismo contexto hay que tener en cuenta que no todas las personas las pueden manipular pues las personas que dirigen los rituales, esto son personas que ya tienen un aprendizaje empírico y saben la cantidad que se debe suministrar a cada persona y también tienen un conocimiento de la preparación precisa, sabiendo que cantidad de hiervas y que hiervas se emplean para la preparación del brebaje.

El yagé a parte de ser un alucinógeno también es un purgante porque como lo dicen las entrevistadas, en los picos del trance pueden presentar diarrea o vomito, es por esto que la mayoría de veces se les dice a los participantes de la ceremonia que coman liviano los días anteriores y de esta manera disminuir los efectos que tiene en el organismo.

*Estudiante de Psicología, Fundación Konrad Lorenz