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jueves, 29 de abril de 2010

La política exterior de Octavio Augusto

La audacia de Augusto le llevó al poder y su gobierno se caracterizó por la prudencia con la que gobernó. A cambio del poder absoluto y la confianza que el pueblo había depositado en él, Augusto dio a Roma 40 años de paz cívica y de prosperidad constante, el período conocido históricamente como la Pax Augusta, o paz augusta. Creó el primer ejército permanente y la marina de guerra de Roma y colocó a las legiones a lo largo de las fronteras del Imperio Romano, donde no podrían involucrarse en la política. También reformó las finanzas de Roma y los sistemas fiscales.

La política exterior de Augusto, ha sido definida como de "redondeo de fronteras", y evitó tanto renovar el enfrentamiento finisecular con el Imperio Parto como las guerras de entidad, exceptuando la incursión en Germania.

Así, la primera ampliación territorial, corresponde a esta política de aseguramiento de fronteras, con la conquista del resto del territorio de la Península Ibérica. Las primeras acciones de las Guerras Cántabras empezaron en el 29 a. C. y se consideró oficialmente cerrada en el 24 a. C., aunque un rebrote de rebelión en el 22 a. C. obligó al envío de Agripa, que acabó con la rebelión en el 19.

Otra ampliación, en el 25 a. C., deriva del legado del rey Amintas de Galacia, cuyo reino había sido confirmado por Marco Antonio en el 36 a. C. y aumentado con territorios de Pisidia, Licaonia y partes de Frigia y de Isauria. Vencido en el 31 a. C. por el propio Octavio Augusto, se le mantuvo en el trono como vasallo, con la condición del legado testamentario.

Los territorios alpinos fueron conquistados después de las incursiones de los galos y las fronteras se extendieron al Danubio Superior. La tarea fue encomendada a sus hijos adoptivos Tiberio y Druso, que conquistaron el Nórico en el 16 a. C. y la Retia en el 15 a. C.

El avance hacia el Danubio Medio continuó con la reconquista de Panonia en la Guerra de Bato entre los años 6 y 9.

El interés por región de Germania (Alemania moderna) es la política expansiva más mantenida en el tiempo, desarrollándose en varias campañas: Del 12 a. C. al 9 a. C., Druso somete a los Sicambros, Téncteros, Usípetes, Vindelices, Bátavos, Frisones y Caucos. También conduce a las legiones contra Marcómanos y Cuados, antes de morir.
El relevo lo toma, del 8 a. C. al 6 a. C., Tiberio, en su Primera Campaña, alcanzando el río Elba. La Segunda Campaña de Tiberio se desarrolla entre los años 4 y 6, dirigida contra los Queruscos, con los que llega a un Tratado, los Longobardos y los Marcomanos encabezados por Marbod, aunque debe abandonar para trasladarse a Panonia. La expansión en Germania acaba con la victoria de Arminio, en alemán Hermann, que aniquila 3 legiones al mando de Varo el 9 en la batalla del bosque de Teutoburgo. Después de eso Augusto evacua la Germania Magna, aceptando el Rin como la frontera norte permanente del Imperio Romano.

Cambió la política de agresión al Imperio Parto por otra de contemporización, bien simbolizada por la devolución por parte de Fraates IV de las águilas e insignias tomadas a Marco Licinio Craso y Marco Antonio tras el acuerdo de no intervención en las áreas de interés.

En África, en el año 26 a. C., se sometió a vasallaje la Mauritania.

En el Este, se satisfizo con establecer el control romano sobre Capadocia y Armenia y el Cáucaso, a partir del año 20 a. C.

El grupo de reinos vasallos se completa el 14 con el del Bósforo.