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miércoles, 24 de diciembre de 2008

La Dictadura en Venezuela: sus efectos en la Economía-Entrevista a González de Tovar

El mayor problema que enfrenta hoy a los venezolanos democráticos es el copamiento de todos los poderes del Estado por parte del actual presidente Hugo Chávez Frías, manifestó el presidente de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecamaras), José Manuel González de Tovar, en entrevista exclusiva.

–¿Qué tipo acciones está tomando el sector privado, para evitar el proceso de aniquilación iniciado por el Gobierno de Chávez?
–Nuestras acciones están circunscritas a fortalecer los gremios empresariales, a través de la defensa de la libertad, la democracia, la iniciativa y propiedad privada, y el derecho de todos los venezolanos a escoger su modo de vida. Felizmente Venezuela tiene una tradición democrática muy sólida, y el 85% de la población rechaza todo intento de cercenamiento de los derechos que consagran estos valores que están muy bien definidos en nuestra Constitución vigente. Además, Fedecamaras es una institución emblemática de la sociedad con más de 60 años de fundación. Lamentablemente, los poderes que constituyen las bases de una democracia están manejados por el Poder Ejecutivo: el Poder Judicial, la Justicia Electoral y el Poder Legislativo. Los resultados no son los esperados al punto que el Poder Judicial congela resoluciones desfavorables al Gobierno y, en la mayoría de los casos, favorece o justifica con “artificios legales” la posición del Ejecutivo.

–¿El Gobierno ha promulgado, en tiempo récord, 26 leyes y 500 disposiciones que amenazan la existencia misma del sector privado?
–Fedecamaras introdujo, conjuntamente con Conindustria y Consecomercio (otras entidades empresariales) un recurso de nulidad de dos leyes sancionadas por el Presidente de la República, en el marco de una habilitación especial por 18 meses, que le otorgó la Asamblea Nacional, despojándose de su función vital de legislar. El Presidente, el último día de esa habilitación sacó 26 leyes que constituyen el broche de oro de un proceso, mediante el cual se ha provocado a través de más de 500 disposiciones, normas y leyes, un deslave institucional de la estructura legal que rige las relaciones de la empresa privada y el Estado. Iniciamos esta acción, una vez más, contra dos leyes que consideramos flagrantemente inconstitucionales: la Ley de Seguridad y Soberanía Alimentaria y la Ley de Defensa de las Personas al Acceso de los Bienes y Servicios. Como podrá apreciar, hasta el nombre de las leyes evidencian de que se trata de normas para acosar a la empresa privada, toda vez que ni la “Soberanía Alimentaria” ni el “Acceso a Bienes y Servicios” se decreta, ya que es el ejercicio económico en libertad, la buena gerencia pública concertada con el sector privado y el poder adquisitivo de la población son las únicas garantías de estos derechos individuales y nacionales.

–¿El régimen está debilitado o salió más fortalecido luego de las últimas elecciones?
–Las elecciones fueron una demostración de que cuando existe una convocatoria importante y vital para las instituciones, en este caso la descentralización del poder regional, el pueblo acude a votar. La abstención fue la menor históricamente para elecciones regionales. Se puede decir que el gobierno “cuantitativamente” ganó las elecciones, ya que obtuvo 17 de las 22 gobernaciones, se impuso en 80% de las alcaldías y obtuvo 5.526.510 votos contra 4.752.799 de la oposición y 773.715 de sectores independientes, todo lo cual genera una sensación de poder importante para el Gobierno, por supuesto bajo la presión económica y política amenazante de un proceso político cuyo “único líder” es el presidente Chávez, ya que sus delfines principales fueron derrotados. No obstante, el voto popular se ve “polarizado” en igual proporción; es decir, en valores relativos 50% para el “socialismo” y 50% para la democracia, ya que los otros sectores que no apoyan ni al gobierno ni a la oposición, son democráticos.

–¿Cuáles son las causas del surgimiento de sistema chavista?
–Muy simple. Después de 40 años de democracia, con defectos similares a la mayoría de los países, dos golpes de Estado, con la esperanza frustrada en una mejor distribución de la riqueza, y sin un gobierno eficiente para todos, otorgó a Chávez poderes que muy pocos estadistas democráticos de la historia de la humanidad podían manejar con el equilibrio de justicia propia de grandes dirigentes políticos. Chávez no es un estadista y menos contemporáneo. Pero el Presidente sabe que el mundo es muy diferente al que vivieron los regímenes comunistas del pasado, por eso trata de exportar su “Socialismo del Siglo XXI” y de aliarse con países de clara herencia comunista, para buscar fortalecer su proyecto, pero felizmente ha fracasado en esto hasta ahora.

Cortesía de
Julio Alberto Fleitas (Venezuela)
Diario ABC